viernes, 3 de enero de 2014

EN FACEBOOK

Facebook presenta aspectos positivos y facetas no tan claras. Uno de los grupos a los que pertenezco en esa página es el de la Sociedad Heráldica, Heraldry Society en inglés.
Hoy el cuerpo no me demanda escribir mucho. Aún permanezco convaleciente del aperitivo del día de fin de año: siete horas largas, bien regadas, y del todo divertidas, junto a la marquesa de la Real Templanza, a los condes de las Reales Huertas y a doña Carmen Morán Saz, baronesa de la Real Ciencia, todos ellos en el reino del Maestrazgo. Aperitivo que, sin solución de continuidad, se solapó con la cena, ya en familia, y posterior celebración del cambio de año.
Si a los intelectualmente dañinos elementos anteriores añadimos que permanezco en fase creativa, vamos que estoy pintando escudos, hoy únicamente me permito atraer su atención, improbable lector, hacia dos elementos heráldicos que se han reseñado recientemente en ese espacio virtual denominado Facebook al que hacía referencia al inicio:
Por una lado, un muy evidente recuerdo de las armas del padre don Guy Selvester, el sacerdote de rito católico más cercano, sin duda, a la figura de nuestro santo patrón, el nuncio Heim. 
Armas que ya conoce, improbable lector, y que destacan claramente de cualesquiera otras sobre todo por su jefe arbolado:
Expuestas por otro miembro del grupo, don  Elliot Nesterman, las que siguen son las armas de la localidad checa de Chlum (menuda cacofonía).
Efectivamente, improbable lector, de no conocer su origen, la observación de estas últimas armerías sugeriría que el padre Selvester hubiera alterado su blasón para reconvertirlo hacia un motivo navideño tras celebrar con un evidente exceso de champán la nochevieja.
La otra anécdota que deseo exponer es la reciente intervención en Heraldry Society de don Klaas Padberg Evenboer, cuyas armas son las que siguen,
para exponer el trabajo de un diseñador heráldico holandés, don Henk 't Jong que, según explica, es historiador profesional, uno de los artistas heráldicos de más renombre en los Países Bajos y el pintor de los frescos que adornan la sala principal del castillo de Merwede, en Dordrecht.
Frescos que, como ha podido apreciar, improbable lector, aún en el siglo XXI representan armerías sobre la chimenea.

jueves, 2 de enero de 2014

ALGUNAS CASAS NOBLES XI: EL MARQUESADO DE O´SHEA

Dando continuidad a aquellas tediosas entradas de igual título publicadas en el anterior blog, hoy se expone una personal opinión relativa al marquesado de O´Shea.

Se trata de un título de muy reciente creación habiendo sido otorgado en julio de 2008.
La exposición de motivos que se dispuso en el decreto de concesión alababa la vida de mecenazgo musical de doña Paloma O´Shea pero, es la opinión que hoy quería trasmitir, el verdadero impulso soberano encubierto fue ennoblecer al artífice y poseedor de la mayor fortuna de estos reinos, el hoy marqués consorte don Emilio Botín-Sanz de Sautuola y García de los Ríos, propietario mayoritario del Banco de Santander.
Sin duda fue una decisión acertada no conceder el título al banquero, que hubiera hecho vocear a los habituales resentidos, sino a su consorte ocultando al común la verdadera y sana intención.

miércoles, 1 de enero de 2014

PUBLICACIÓN

Me sugería don Eduardo Campos Gómez, conde de Montecampos en el reino del Maestrazgo, que tengo la desgracia de caer mal a la mayoría. Supongo que sí, que es verdad, y que esta circunstancia se relaciona directamente con mi falta de sensatez, mi inmadurez y las permanentes ganas de pasarlo bien. No tengo que esforzarme especialmente, al contrario, la circunstancia surge naturalmente. Y es que efectivamente no soy una moneda de dos euros, que gusta a todo el mundo, y sé que la mayoría prefiere no tenerme cerca. No obstante, en general éstos me caen bien a mí. Sí, efectivamente, es una desgracia.
A pesar de lo anterior, cierta facilidad de trato, insisto en que probablemente relacionada con mi inmadurez intelectual, conduce a que quienes han compartido alguna cerveza conmigo me regalen su amistad y de vez en cuando, además, alguna de sus publicaciones heráldicas.
Hoy quiero traer a su intelecto, improbable lector, una publicación que suele remitirme por vía de correo electrónico su propio autor y coordinador, el marqués de la Floresta en el reino de España. Se trata de una publicación comprometida, toda vez que expone ideas propias sin tapujos, sin ambages y sin atender a posibles enemistades que pueda contraer a la hora de manifestar sus convicciones. Repasa bien muchos aspectos y propone temas relacionados con nuestras ciencias que se explican con sabiduría y amenidad.
La visita regular es obligada, improbable lector. Las revistas pueden descargarse para ser repasadas en cualquier ocasión. El enlace de acceso es el que sigue: 
No hay de qué, improbable lector.

martes, 31 de diciembre de 2013

ARMAS: IDENTIDAD

Abundado en la idea expuesta ayer mismo sobre la tradición de libertad, de soberanía individual, en la elección de armas nuevas por parte de cualquier súbdito del monarca de estos reinos que actualmente llamamos en su conjunto España, hoy le sugiero, improbable lector, un ejemplo. 
Don Rafael Aliaga Montilla, teniente coronel médico, amigo y compañero de destino, es hombre amante de la tradición. Así, pilota una motocicleta tradicional, monta a diario su propio caballo y en su exquisito trato manifiesta una educación proporcionada a su nobleza. No en vano pertenece a varias de las organizaciones de caballería que pueblan estos lares.  
Hace ya años, tan distinguido señor puso de manifiesto la capacidad soberana individual de adopción de armerías con el cierto propósito de identificar, (a fin de cuentas el verdadero motivo de la existencia de cualquier blasón), escogiendo armas nuevas. 
Armas cuyo blasonamiento podría expresarse como: tajado, de evidentes resonancias españolas, con el primer cuartel de plata, con águila exployada de sable, y el segundo de sable, con cruz flordelisada de plata. Bordura de gules con ocho estrellas de oro.
Y manteniendo viva la tradición española que demostraba la posesión de cualquier objeto a través de la estampación de las propias armerías, don Juan Rafael, I conde de Kozelsk en el principado de Ucrania, ha dispuesto sobre su motocicleta sus armas, esmaltadas sobre una placa de metal, timbradas con la corona que significa su título.

lunes, 30 de diciembre de 2013

ADOPCIÓN LIBRE Y SOBERANA DE ARMERÍAS


Quiero, en dos líneas, responder a una de las cuestiones que plantea el recado electrónico del marqués de Pomar, en el reino del Maestrazgo, don Jesús María Méndez Garnica, que se exponía en este tedioso blog recientemente, cuyas armas son las que siguen: 
Para lograrlo, dado que mi ciencia es escasa, recurriré al más insigne maestro de nuestra ciencia heroica, don Faustino Menéndez-Pidal y de Navascués. En su obra El escudo de España, (en el entorno de la página treinta por si lo quiere, y es que además debe, consultar, improbable elector) abunda en detalles, cotejados a través de la consulta de los más variados incunables, en una faceta olvidada.  
En estos reinos que hoy se llaman España el nacimiento de la heráldica efectivamente se materializó sobre los escudos que portaban los caballeros, los encargados de la dirección de la guerra contra el moro. Pero en pocos años la moda superó el estricto entorno bélico para ser adoptada por la sociedad al completo. 
Ahondando en el asunto, al igual que en lo que hoy se considera el área heráldica clásica, norte del reino de Francia y el reino de Inglaterra, se utilizó la palabra “armas” para designar cualquier manifestación del fenómeno heráldico, toda vez que efectivamente eran los guerreros los que portaban armerías, en estos reinos se prefirió la voz “señal”, que se mantuvo vigente durante quinientos años. 
Y se denominó señal porque efectivamente servía para identificar, para señalar, no solo al caballero, sino a cualquier individuo. En nuestros reinos, el valor ornamental de las expresiones heráldicas, reconocido por la colectividad, se manifestó a través de los objetos más variados que quedaron adornados para la posteridad con las señales de sus poseedores. 
Pretendo con lo expuesto dar respuesta a don Jesúsmari. Él propone que las armas sean hoy únicamente recibidas desde una autoridad superior como premio y recuerdo de un distinguido servicio. 
Pero esa circunstancia rompe con la secular tradición española que ha permitido perennemente la adopción de armerías por parte de cualquier sujeto con la sola condición de no asumir otras ya existentes.
Las imágenes que acompañan esta entrada representan las armas que han adoptado recientemente insignes caballeros de la comunidad heráldica.

domingo, 29 de diciembre de 2013

MENSAJE DE DON ERNESTO FERNÁNDEZ-XESTA

Remite recado electrónico un buen e incondicional amigo don Ernesto Fernández-Xesta y Vázquez, caballero de la pontificia orden del Santo Sepulcro, marqués de la Bahía de Luzón en el reino del Maestrazgo, para proponer un asunto que, a buen seguro, será de su interés, improbable lector. Los que siguen a estas líneas son sus armas (cuyo blasonamiento se expuso en este enlace) y el texto de su mensaje.
Queridos amigos:

Poco antes del comienzo del año nuevo, os envío una página web del ABC de hoy, en la que se da a conocer un magnífico proyecto editorial del propio diario, que, comenzando el próximo día 5, tendrá continuación todos los martes del año 2014, en el que se relatará la Guerra del siglo XX (desde la Primera Guerra Mundial, de 1914 hasta la caída del muro de Berlín, en 1989), y cuyo coordinador es mi hermano Armando Fernández-Xesta, que firma, precisamente, la Tercera de ABC de hoy, domingo 29 de diciembre de 2013; esta página del ABC digital es la siguiente: 

Aprovecho, asimismo, la ocasión, para invitaros a entrar y conocer un nuevo portal electrónico: 
http://fernández-xesta.es, en el que podréis ver la primera parte del Archivo Fernández-Xesta, en sus distintas secciones: Documentos, Grabados, Estudios Postales sobre el Ejército y las Guerras de España, Prensa, Segunda Guerra Mundial (wwIIpress), Cartografía, Man on the Moon (crónicas desde Cape Kennedy y Houston sobre la llegada del hombre a la Luna), la Biblioteca (cerca de 6.000 volúmenes), Simulación táctica, y La Historia en telegramas (1868-1875) 

Todo este Archivo, en red, tiene su realidad en Bergondo (La Coruña), en un anexo a la casa familiar de mi hermano Armando Fernández-Xesta y Vázquez

Espero haberos interesado en estos proyectos que acaban de iniciarse y que, de un lado, os vayáis haciendo con la colección del ABC desde hoy mismo, y que, de otro, entréis en el portal del archivo familiar, lo veáis, lo utilzeis y hagáis (o me hagáis) sugerencias para mejorarlo.

Un fuerte abrazo, con los mejores deseos para 2014, 

Ernesto Fernández-Xesta y Vázquez

CONFERENCIA DE DON JOSÉ ANTONIO VIVAR

La clase mensual extraordinaria correspondiente al inicio del curso de la escuela Marqués de Avilés fue impartida por don José Antonio Vivar del Riego, barón de Sórvigo en el reino del Maestrazgo, y miembro numerario de la Asociación de Diplomados en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria quien, tras las palabras de salutación de la presidenta de la Asociación, doña Elena Fernández del Cerro, y del vicepresidente, el académico numerario de la Real y matritense de heráldica y genealogía don José Luis Sampedro Escolar, marqués de Utrera en el reino del Maestrazgo, formuló una muy interesante y brillantemente expuesta aproximación al armorial episcopológico de la diócesis de Calahorra.
La conferencia revisó las armas de cada uno de los prelados que, demostrando su buen gusto, definieron escudo episcopal, añadiendo el conferenciante diferentes alusiones a aspectos reseñables de cada protagonista.
El numeroso público que llenaba uno de los salones del Centro riojano de Madrid siguió la disertación y las intervenciones posteriores con el lógico interés que generaba el tema, tomando posteriormente un vino de Rioja ofrecido por los anfitriones del acto.

Concédase un rato, improbable lector, y disfrútela por medio de este enlace:
http://centroriojanomadrid.com/node/620

sábado, 28 de diciembre de 2013

EQUÍVOCO PRETENDIDO

No soy jurista, pero sé que existe una ley que impide vestir tres prendas militares (si no se es militar, claro). Se trata de una ley que quiere impedir la existencia de grupos paramilitares. 
La asociación denominada reales tercios ¿no incumple esa ley? En la imagen que sigue aparece un individuo que parece un General del Ejército de Tierra, pero que no lo es.
Porta el uniforme de etiqueta, porta condecoraciones o distintivos o lo que quiera que sean y hasta fajín rojo de general. Pero no es otra cosa que un miembro de esa asociación denominada reales tercios. Parece lo que no es.

En las fotos que siguen se advierte de nuevo la farsa. Personas que se pueden confundir perfectamente con militares españoles vestidos de etiqueta. Pero que no lo son.
Para justificarse supongo que explicarán que existen diferencias entre ambos uniformes. Seguro que sí. Pero lo que no es de recibo es que pretendan dar lugar a la confusión. 
Y siguiendo con la idea, la instantánea que sigue muestra a un verdadero militar, un general de brigada, a quien acompaña el marqués consorte de Almazán, que ostenta la jefatura de los lazaristas, quien también se uniforma. De san Lázaro, supongo. 
 Y que también dispone sus divisas en la bocamanga. 

¿Por qué ese afán de unos y otros de dar lugar al equívoco? Quizá frustración ante lo que de verdad se es; quizá frivolidad; quizá falta de respeto hacia los militares; o quizá todo lo anterior.