Gracias por tu ejemplo, padre.
viernes, 23 de mayo de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
LICENCIA
Me tomo unos días de permiso, improbable lector.
No tardaré en volver
a redactar tan tediosamente como es costumbre.
domingo, 23 de marzo de 2014
PUBLICACIÓN
Ayer mismo nos reunimos con varios matrimonios de amigos, casualmente todos nobles del Maestrazgo. Amistades de hace ya casi treinta años. El grupo de la juventud convertido en gente madura. Cervezas y fáciles raciones para preparar la próxima escapada a una de esas casas rurales, en la Castilla ancestral por supuesto, que se proclaman con encanto.
En cualquier caso, sé que posea o no el encanto que anuncian lo pasaremos bien: los amigos no vienen impuestos, se escogen, y si se mantienen después de tres décadas es que la convivencia resulta divertida.
Disfrutando los varones (algunos de ellos además barones en el Maestrazgo) de la conversación, entre cerveza y cerveza, derivamos hacia los automóviles: Defectos de los que pilotamos, últimos modelos y qué coches nos gustaría ostentar (porque los coches no se conducen, se ostentan) si contáramos con el dinero necesario.
Al volver a casa, bastante animado, el correo electrónico me mostraba un regalo, el periódico mensaje del Colegio Heráldico de Inglaterra. Su comunicación trimestral sobre actividades: Conferencias programadas sobre heráldica y materias afines; armas nuevas concedidas por la reina a sus súbditos (qué envidia); y recientes, aunque ancestrales en sus contenidos, árboles genealógicos registrados.
Y recordando aún la reciente conversación sobre automóviles, sorpresa: entre los receptores de armerías de nueva creación asomaba el nombre de uno de los mejores pilotos de coches de fórmula uno de la reciente historia del automovilismo: Nigel Mansell. Lástima que sus armas no se describan. Habrá que permanecer atento a la red para descubrir qué ingenioso blasón le ha sido concedido.
Las armas que sí aparecen blasonadas y representadas son únicamente tres. Expondré en particular dos de ellas.
Las concedidas a don Andrew Mitchel:
original flanqueado en curva de sable, que se carga en ambos costados con semiflores de lis de oro que le otorgan un aspecto esférico y que muestra como mueble principal unas sorprendentes esposas de preso de sable sobre campo de plata.
Y las armas concedidas a don Gian Carlo Paganuzzi,
acompañando al tan inglés cabrio de gules, tres cruces botonadas de azur, cargadas de cabeza de leopardo de oro, sobre un campo de armiños.
Ya termino de aburrirle, improbable lector. Únicamente traer a su memoria la excelente página que fuera de la sociedad heráldica de Inglaterra que exhibía no sólo las armas de nueva creación que se concedían en aquellos lares, sino los exactos motivos de la elección de los diferentes muebles que las componían.
Añado el vínculo al correo del colegio heráldico al que he aludido: mensaje.
sábado, 22 de marzo de 2014
CONFERENCIA
El normal desarrollo del programa del curso de la escuela Marqués de Avilés sobre genealogía, heráldica y nobiliaria, que se imparte desde octubre hasta junio, exige que al menos una vez al mes se acuda a escuchar una conferencia. Conferencia habitualmente abierta al público que desee acudir para su recreo y solaz, toda vez que los temas escogidos abordan siempre áreas de nuestras ciencias de verdadero interés.Para el próximo martes, día primero de abril, a las siete y media de la tarde, se ha programado una conferencia que se titulará:
El II marqués de Valdeíñigo.
Un mecenas con raíces riojanas
Un mecenas con raíces riojanas
Será dictada por don José Luis Sampedro Escolar, académico numerario de la Real de heráldica; vicepresidente de la Asociación de diplomados en genealogía, heráldica y nobiliaria; hombre de probada cultura y de gran amenidad en su palabra.
La entrada será libre y gratuita. La conferencia no se alargará más allá de una hora y cuarto. Como es habitual en el centro riojano, concluida la charla se servirá un vino de Rioja.
jueves, 20 de marzo de 2014
OBRA LITERARIA
Mi primer maestro de heráldica, en las aulas del
Ateneo de Madrid, allá por los años ochenta del siglo pasado, fue don Fernando
del Arco García, vizconde del Arco Real, en el reino del Maestrazgo.
Don Fernando, durante años director de la escuela Marqués de Avilés y máximo dirigente de la
vinculada Asociación de diplomados en
genealogía, heráldica y nobiliaria, ostentó además el gran maestrazgo de la
Orden genealógica y heráldica de Salazar
y Castro. Orden actualmente arrinconada (que no proscrita) que, a modo de galardón,
se otorgaba a quienes poseían suficiente mérito en la investigación de alguna
de nuestras ciencias.
Hoy amigo además de maestro, don Fernando ha tenido
la deferencia de remitirme, a través del barón de Sórvigo, un insuperable libro
que ha redactado biografiando a uno de nuestros heraldistas clásicos, el autor
decimonónico don Francisco Piferrer.
Aparte su amenidad y fácil lectura, la obra aporta
datos necesarios para conocer pormenores de la vida del prosista del Tratado de heráldica y blasón.
Resulta especialmente significativo el apunte que don
Fernando establece sobre la fecha atribuida a la muerte de Piferrer, alegando
pruebas documentales que determinan que mantenía la vida con posterioridad al año habitualmente aceptado.
Me he sentido aludido en las primeras páginas del
libro. Y es que don Fernando me llama la atención, con toda la razón del mundo,
sobre la expresión que utilizo habitualmente para referirme a esta amalgama de
ciencias que abarcan la heráldica, la genealogía y la nobiliaria. Efectivamente, suelo aludir al conjunto como ciencias heroicas.
Y no, la expresión no es correcta. Me amonesta
don Fernando con absoluto acierto que la única ciencia heroica es la heráldica. El resto son saberes afines. Así
que desde ahora, aprovechando que tras la especialidad militar de Estadística intuyo
algunos términos matemáticos, las designaré correctamente: ciencia heroica y
cotangentes, o bien ciencia heroica y asintóticas, o bien ciencia heroica y tangenciales.
Termino planteando al marqués de Utrera en el reino del Maestrazgo, don Jose Luis Sampedro Escolar, actual responsable en la sombra de la Asociación
Termino planteando al marqués de Utrera en el reino del Maestrazgo, don Jose Luis Sampedro Escolar, actual responsable en la sombra de la Asociación
miércoles, 19 de marzo de 2014
TEJADA
Hoy únicamente expondré unas líneas. Al hilo de las
anteriores entradas, en las que explicaba que aún en pleno siglo XXI se siguen
registrando armas en estos reinos, quiero recordar a su intelecto, improbable
lector, que incluso el Boletín Oficial del Estado ha recogido entre sus
disposiciones un registro de armas.
Me refiero al solar de Tejada, de tan antiguas
resonancias, que vio en 1981 confirmadas sus armas. Exactamente se publicó una Real Carta de confirmación del derecho a usar escudo de armas.
Se trata sin duda de una disposición sin igual en
los ya casi cuarenta años de democracia:
martes, 18 de marzo de 2014
EL PATRONO
Las festividades de los santos
se celebran el día de su muerte, excepción hecha de María Santísima y de las
divinas personas, esto es, de cualquiera de las que conforman la Trinidad.
Hoy, día dieciocho de marzo, se
celebra el nacimiento al cielo del que será en el futuro el patrono de los
heraldistas, monseñor Bruno Heim.
lunes, 17 de marzo de 2014
ESCUDOS CORTADOS
Remite
recado electrónico don Álvaro Zapata Monllor, conde las Reales Granadas, en el reino del Maestrazgo,
para exponer una curiosidad relativa a escudos cortados en una
iglesia parroquial cordobesa.
Amigo
José Juan,
No puedo dejar de compartir con Vd. las
imágenes que le adjunto, de la parroquial de San Lorenzo, de Córdoba (España).
Esta iglesia fue mandada erigir sobre una mezquita preexistente por orden del
Rey Santo tras la reconquista de la ciudad en 1236. Reformada ampliamente en los
siglos XVI y XVIII, del que estimo pertenecen las pinturas de los medios
escudos que le envío. Las de los frescos del ábside son anteriores, del siglo
XIV.
El hecho de que se hallen cortados, y no en el
sentido heráldico del término, se debe a que
previo al artesonado de madera existió una bóveda de piedra, derruida en la
reforma del siglo XVI y sustituida por un artesonado que los ocultó. Elevado el
artesonado posteriormente para poner en valor el pequeño rosetón que vemos
sobre ellos, fueron redescubiertos y restaurados hasta donde fue posible. La
mitad, como ve.
De los escudos en sí, nada sé más allá de lo que
vemos. A la izquierda un escudo episcopal (cinco borlas en cada lado), partido,
primero de plata tres fajas visibles jaqueladas de gules y oro, segundo, de
azur, media luna de oro, visible solo una. Desconozco a qué prelado pueden
pertenecer.
El segundo escudo, a la derecha, de gules parrilla
de plata; bordura de oro con siete lenguas de fuego de gules visibles, es una
referencia clara al santo patrón del templo, San Lorenzo. Quizás una
representación de las armas del propio santo, de la Parroquia, o de alguna
familia o persona que ostentara el apellido Lorenzo y fuera protectora del
templo. La falta de timbre no aclara mucho, más allá de saber que no es un
escudo de eclesiástico, por falta las borlas del capelo como en el de la
izquierda.
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