miércoles, 1 de enero de 2014

PUBLICACIÓN

Me sugería don Eduardo Campos Gómez, conde de Montecampos en el reino del Maestrazgo, que tengo la suerte de caer bien a casi todo el mundo. Supongo que sí, que es verdad, y que esta circunstancia  se relaciona directamente con mi falta de sensatez, mi inmadurez y las permanentes ganas de pasarlo bien. No tengo que esforzarme especialmente, al contrario, tiendo a empatizar y suelo proponer soluciones diferentes a los problemas ajenos. Tampoco soy una moneda de dos euros, que gusta a todo el mundo, y sé que hay quienes prefieren no tenerme cerca, pero gracias al cielo son los menos y aún estos me caen bien a mí, con lo que tienden al cabo del tiempo a considerarme amigo. Sí, efectivamente, es una suerte.
Gracias a esa facilidad de trato, insisto en que probablemente relacionada con mi inmadurez intelectual, quienes han compartido alguna cerveza conmigo me regalan su amistad y de vez en cuando, además, alguna de sus publicaciones heráldicas.
Hoy quiero traer a su intelecto, improbable lector, una publicación que suele remitirme por vía de correo electrónico su propio autor y coordinador, el marqués de la Floresta en el reino de España. Se trata de una publicación comprometida, toda vez que expone ideas propias sin tapujos, sin ambages y sin atender a posibles enemistades que pueda contraer a la hora de manifestar sus convicciones. Repasa bien muchos aspectos y propone temas relacionados con nuestras ciencias que se explican con sabiduría y amenidad.
La visita regular es obligada, improbable lector. Las revistas pueden descargarse para ser repasadas en cualquier ocasión. El enlace de acceso es el que sigue: 
No hay de qué, improbable lector.